sábado, 30 de mayo de 2015
PROBLEMA
El problema que radica
inicialmente en Colombia para querer promover una cultura de paz por medio de
la educación es la violencia que se ha venido presentando en Colombia porque cuando se habla de "la violencia
en Colombia" se corre el riesgo de emplear una fórmula que muchas personas
entienden de muy diferentes modos. Unos piensan en los horribles crímenes del
narcotráfico, con sus asesinos a sueldo o "sicarios", sus bombas y
sus implacables atentados contra jueces, periodistas y políticos honrados.
Otros piensan en los grupos paramilitares con las espeluznantes masacres,
mutilaciones y torturas de sus víctimas que son casi siempre gente humilde del
pueblo, trabajadores, campesinos, estudiantes, sindicalistas. La realidad es
que violencia puede darse de muchas formas diferentes desde un aula de clase
con el buying que se crea entre alumnos hasta llegar a instancias más graves
como son las masacres y demás mencionadas con anterioridad.


OBJETIVO
Promover una cultura de paz desde las
aulas del saber, inculcando a los niños que la educación debe desarrollar la
capacidad de resolver los conflictos con métodos no violentos y debe promover
también el desarrollo de la paz interior en la mente de los estudiantes para
que puedan asentar con mayor firmeza las dotes de tolerancia, solidaridad,
voluntad de compartir y atención hacia los demás.
viernes, 29 de mayo de 2015
Finalidades de la Educación para la Cultura de Paz
• La finalidad principal de una educación para la paz, los derechos humanos y la democracia ha de ser el fomento en todos los individuos, del sentido de los valores universales y los tipos de comportamiento en que se basa una cultura de paz. Incluso en contextos socioculturales diferentes es posible identificar valores que puedan ser reconocidos universalmente.
• La educación ha de fomentar la capacidad de apreciar el valor de la libertad y las aptitudes que permitan responder a sus retos. Ello supone que se prepare a los ciudadanos para que sepan manejar situaciones difíciles e inciertas, prepararlos para la autonomía y la responsabilidad individuales. Esta última ha de estar ligada al reconocimiento del valor del compromiso cívico, de la asociación con los demás para resolver los problemas y trabajar por una comunidad justa, pacífica y democrática.
• La educación debe desarrollar la capacidad de reconocer y aceptar los valores que existen en la diversidad de los individuos, los sexos, los pueblos y las culturas, y desarrollar la capacidad de comunicar, compartir y cooperar con los demás. Por tanto, las personas deberían comprenderse y respetarse mutuamente y negociar en pie de igualdad con miras a buscar un terreno común. Así, la educación deberá fortalecer la identidad personal y favorecer la convergencia de ideas y soluciones que refuercen la paz, la amistad y la fraternidad entre los individuos y los pueblos.
• La educación debe desarrollar la capacidad de resolver los conflictos con métodos no violentos. Por consiguiente, debe promover también el desarrollo de la paz interior en la mente de los estudiantes para que puedan asentar con mayor firmeza las dotes de tolerancia, solidaridad, voluntad de compartir y atención hacia los demás.
• La educación debe enseñar a los ciudadanos a respetar el patrimonio cultural, a proteger el medio ambiente y a adoptar métodos de producción y pautas de consumo que conduzcan al desarrollo sostenible. También es indispensable la armonía entre los valores individuales y los colectivos y entre las necesidades básicas inmediatas y los intereses a largo plazo.
martes, 26 de mayo de 2015
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